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Salon Proust

El té de la tarde es el ritual más cuidado.

Un momento especial al final de cada jornada de trabajo donde las conversaciones se alargan y las confidencias encuentran al fin el momento propicio.

El Ritz París no escapa a esta regla del arte del buen vivir y propone dos tés, cada uno con un estilo y un marco diferentes.

LA HORA DEL TÉ FRANCÉS 14:30 - 18:00
CHAMPAGNE BAR 18:00 - 20:00
El té a la francesa en el Salon Proust

Para el curioso creador de En busca del tiempo perdido, a quien le gustaba escuchar todo lo que se murmuraba en París, este salón-biblioteca era su espacio preferido.

Un observatorio en pleno corazón del Ritz París, donde nada que pudiera alimentar su inspiración escapaba a su mirada.

Este espacio de madera y fuego crepitante en invierno, bautizado en su honor, sigue siendo un lugar «de paso obligado» en el hotel. Un espacio en el que el chef pastelero François Perret propone cada día un «té a la francesa»; un momento especial plagado de recuerdos de galletas, bizcochos marmolados y magdalenas de la infancia.

Todo esto antes de que el Salon Proust se transforme en bar de champán a partir de las 18:00 h.
Té a la francesa, todos los días de 14:30 a 18:00 h.
Bar de champán, todos los días de 18:00 a 20:00 h.

El afternoon tea en el Bar Vendôme

En pleno corazón del hotel, el Bar Vendôme alberga todos los días un ritual típicamente «british», servido frente a la cristalera según los cánones establecidos: el arte del afternoon tea.

Un servicio a la inglesa con pequeños sándwiches, palitos salados y scones antes de terminar con una de las pastas del carro del chef pastelero François Perret. 

En él encontramos sus mejores creaciones, que van cambiando según la temporada: el milhojas, la cheesecake, la magdalena, la tartaleta...

Conozca al chef pastelero François Perret

Perret combina sabores y colores.

Este maestro en el arte de convertir obras clásicas en obras contemporáneas ha hecho del Salon Proust un lugar para disfrutar de un momento especial, un momento especial para un lugar: un té a la francesa que recupera la nobleza del arte de la repostería.


Bizcochos de soletilla, barquillos, florentinas, tartas de azúcar, panecillos con grué de cacao y pepitas de chocolate... delicias para disfrutar con tés exclusivos de la afamada casa TWG para que «cada uno encuentre su magdalena», dice sonriendo este repostero de extraordinario talento.

Le gustará...

Una magdalena de porcelana

El servicio del té del Salon Proust, de porcelana blanca de Limoges, también rinde homenaje al escritor en gran detalle.

La casa Haviland la creó especialmente para el Ritz París y ese momento especial y en todas las piezas, desde los platos hasta la tetera, se puede distinguir la famosa magdalena de Proust.

Una vajilla estilizada con el hilo de oro de un tiempo recuperado.

Érase una vez

El tiempo recuperado

Proust, que estuvo presente en la inauguración del Ritz París, inmediatamente lo convirtió en su segunda casa y en una fuente de inspiración sin igual.
Aquí tenía su salón íntimo, donde escuchaba las confidencias del mundo literario y aristocrático, con quienes le encantaba pícaramente nutrir su obra.