15, place Vendôme

El Ritz Club París es un destino de pleno derecho.

De entrada, los códigos art déco y las líneas gráficas de colores cálidos anuncian un universo envolvente, un enfoque delicado y refinado del bienestar.

Detrás de la gran puerta nos espera uno de los clubes más exclusivos de la capital francesa.

¿El secreto? Una experiencia holística, un saber hacer único y un servicio a la carta.

Zonas de relajación
y Club Privado

Sin duda, el club más prestigioso y exclusivo de la capital francesa. El gimnasio, equipado a la última, ofrece más de 40 clases grupales por semana con entrenadores a disposición de los clientes; los tratamientos son exclusivos de Chanel para el Ritz París, único en el mundo, y el salón de peluquería está reservado a David Mallett, el peluquero más solicitado de París. ¿La pieza maestra que articula el club privado? La excepcional piscina, compuesta de 800 000 baldosines colocados a mano. El pool bar y las alcobas de relajación completan a la perfección este espacio de bienestar y relax.

Tratamientos exclusivos
del Ritz Club París

Todos los tratamientos exclusivos del Ritz Club París, dispensados en unas tranquilas cabinas, tienen como finalidad trabajar en profundidad la armonía de cuerpo y mente, y reajustar los puntos de equilibrio para recuperar la fuerza.

Y, aunque aquí cada protocolo obedece a una especialización, nadie olvida que antes hay que escuchar atentamente a cada cliente.

CHANEL AND THE RITZ PARIS

CHANEL y el Ritz Paris se han elegido mutuamente.


Dos universos únicos pero intrínsecamente cómplices.
Dos destinos particulares y reconocidos a nivel internacional.
Dos nombres propios por una colaboración de excepción: la alianza de la excelencia y el savoir-faire.
Dos leyendas se dan cita en exclusiva: CHANEL en el Ritz Paris.

David Mallett en el Ritz París

Este profesional forma parte del muy exclusivo club de peluqueros que crean tendencia en todo el mundo.

¿Su talento? Observar con atención a cada persona que pone su cabello en sus manos.

Y, si bien su sello conjuga la naturalidad y el glamur, la primera intención siempre es reflejar la personalidad de cada uno.

David Mallett garantiza un corte que durará mucho más de lo que dura una fotografía.

El salón refleja su imagen: intimista, cálido y con ese espíritu retro que tanto le gusta.