Bar Hemingway

El bar (más pequeño) y más famoso del mundo debe su nombre al periodista y escritor, que aquí estableció sus costumbres. 

Con Colin Field, elegido dos veces «mejor barman del mundo», no hacía falta nada más para que continuara la leyenda...

Cada noche, son muchos los admiradores que esperan para hacerse con una de las 25 plazas sentadas en el espectáculo de este icono en su género, con aires de un distinguido club de miembros.

Sillones de cuero acolchados, biblioteca, fotografías, una máquina de escribir antigua y nada de música para favorecer la conversación... La alquimia de los espacios es indescriptible: hay que venir al menos una vez en la vida para entenderlo.

Abierto 18:00 - 02:00
Unas palabras del Chef Barman

Colin Field, el guardián del templo

«Un cóctel se bebe tres veces: primero con los ojos, luego con la nariz y, por último, con el paladar». Este apasionado y amante de los viajes, elegido dos veces «mejor barman del mundo», despierta curiosidad y admiración más allá de toda frontera, tanto por la carta de cócteles que elabora siguiendo los cánones como por las mil anécdotas que comparte. Las hay tanto de ilustres personalidades que han contribuido a la leyenda del hotel como de situaciones que ha presenciado en sus 25 años tras la barra. Un personaje único. ¿Un imprescindible de la carta? El Serendipity.

Como anécdota...

Demesura

Un trofeo de caza, una colección de escudos de la policía de Estados Unidos, un paquete de cigarrillos enmarcado, mensajes escritos en posavasos, un gramófono... Este bar de bolsillo con ambiente de club de caballeros es todo un cuarto de maravillas y punto de referencia de los que saben. Así, se entiende fácilmente lo que pudo conquistar a Ernest Hemingway, que hizo de este lugar su rincón favorito y lugar de inspiración para sus novelas. La leyenda cuenta que el escritor incluso celebró aquí la victoria de París frente a los alemanes tomándose 51 copas de Martini seco seguidas. ¡Un lugar de peregrinaje!